Un Atardecer en la Loma



Sentados
en la cima
de la loma
sonreíamos,
al contemplarnos
nos tomábamos
de las manos
luego reíamos,
habíamos
caminado a
lo alto de ella.

Desde allí
nos elevábamos
sobre todo
y sobre todos,
lo demás
era causa
de risas tiernas,
éramos ella, yo
y los cielos.

Recuerdo
el viento suave
del atardecer,
el ondear de
las hojas,
un cielo
encendido
lleno de esplendor,
radiante,
una fresca brisa
nos bañaba,
el mover de las nubes
eran como cortinas
del teatro inmenso
desplegándose…

En silencio
nos mirábamos, 
y nos dábamos
un beso.

Ella repetía
mi nombre,
le oía con mi alma
y su voz era música
a mi oído.

Observaba
el ondular
de su cabello
por la fuerza
de la brisa

Mi corazón
palpitaba fuerte
yo temía
que ella
le fuera
a escuchar.

Me hablaba,
yo escuchaba
melodías
de sus labios,
le daba un beso,
y apretábamos
nuestras manos,
nuestros cuerpos
eran uno solo.

El cielo
se había
encendido
el sol
no quería ocultarse,
le observábamos,
no quería irse,
parecía
que con nosotros
se reía.

Las nubes
llegaron,
y empujando
trataron de cubrirlo
pero se incendiaron,
estábamos atónitos,
era una lucha
esplendida.

Nos acercamos
un poco más,
hasta rozar
nuestros cuerpos,
una lagrima
baño su mejilla
me estremecí.

Nos dimos
una mirada
nuevamente,
nos
sonreímos,
luego nos
levantamos
juntos.

Entrelazados
en medio
de esas nubes
nos deslizábamos,
luego corríamos
entre ellas,
he aquí que se habían
tornado en calles de oro
de sol su brillo,
sobre ellas
fueron formándose
colinas, castillos
calles y casas…

Una hermosa
ciudad de oro fino
y nosotros
tomados
de la mano
marchábamos
en medio de ella.

Esa ciudad,
se fue quedando atrás,
nosotros loma abajo
retirándonos
mirábamos hacia atrás
y hacia ella,
entre sus calles
nos decíamos
hemos caminado…

Revestida de oro
y de cristal,
nuestra es esa ciudad,
camino abajo
nos abrazábamos,
y entre risas
y besos nos
fuimos
alejando.

El Arbol de Hojas Plumas


Apo 4:1  Después de estas cosas miré,
y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, era como de trompeta que hablaba conmigo, diciendo:
Sube acá, y yo te mostraré las cosas que habrán de ser después de éstas.














Así como los pinceles
del artista plasman en la tela,
sentires de colores  y de olores, misterios en tinta de aguas, acuarelas,
luces, destellos en óleos,
sueños de vida
de las vidas escondidas,
oscurecidos momentos
que quedan tras las cortinas
de sueños olvidados al amanecer,
memorias adormecidas
dibujadas al lápiz,
al carboncillo
en sus grises bajos y altos
disolviendo los colores,
en el olvido de las gradaciones, memoria oculta desapareciendo,
dejando en el aire
olores de recuerdos,
de viajes a los
cielos escondidos,
inspiración nublada
y visiones de
fantasías veladas














Venga a ser yo
el lienzo  prístino,
lancea tus brochas
y pinceles inspirado
detallista,
hacedor de universos
bosqueja de sueños,
de cielos, de risas y
alegrías jamás concebidas,
solo en los cielos de tus cielos,
mundos del inspirado artesano,
creador de lejanas y cercanas
dimensiones,
espacios paralelos, parajes encantados
de los vivientes, caminos de existencias
adormecidas, esquemas de mundos,
reinos de ensueños escondidos,
proyectos de lo eterno
e inmortal.













Esboza sobre
aceites de mirra
y canela aromática,
unge con óleos,
llamas de fuego nacen
engalanadas, gamas de colores perfumados adhieres, áloes 
brillos avivan en el lienzo
mis fantasías,
remojas en el blanco paño las peripecias de tu imaginación,
y aunque sus sabores amarguen
mis entrañas, endulzaran mi paladar,
me apartaras, enviado seré, despertare a la mañana, seré una obra viviente con carácter,
demencia para los simples e insensibles en la taquicardia de los tiempos, como explicarles la superabundante locura, generosa, y profusa en gracia fértil, contraria a sus dogmas, de lo sensible, lógico y
conocido,
excelencia y vida, para el que en
inocencia fecunda fe
dando a luz esperanza,
extiende mis carpas,
dame visiones imposibles..
subiré al árbol,
buscare las alturas,

seré encontrado
en tu mente, en tu corazón,
en tus trazos sobre la blanca
tela.





Trepare al árbol,
de rama en rama subiré,
de cielo a cielo volare,
de sus hojas-plumas
tejiendo, hilando alas
de colores mil iré,
hoy, alzando el vuelo
al reino celestial navegare,
en éxtasis he de contemplarle,
tejiendo nuevas alas al tercer
cielo he de tocar,
luego al cuarto cielo alcanzare,
a sus huertos de amores,
de jardines subyugantes,
volando cual ave luz,
seguido de tus querubes,
miniaturas de colores,
de pieles embellecidos,
de cuerpos alados,
de plumas tornasol,
rostros de ébano y de oro,
cabezas de niños risueños,
sonrientes, alegres revoloteando
agitando sus cabellos,
sus guedejas de sol adornadas,
allí plantaras mis pies,
me darás sueños, iré de cuerpo en cuerpo,
de gloria en gloria escalando, arrebatado me harás,
de pluma en plumas serán mis vestidos,
y hacia donde tus pinceles
me llevaren dulce hacedor, yo iré…


Excelso hacedor,
las obras de tus manos
exhibidas son en el muro
de las delicias,
libros de arte en los cielos
las exhiben,
los cielos cuentan de ellas,
por que aun en los cielos se lee
y se ojean libros,
bellas narraciones,
inspiraciones del sublime artista,
soñador-creador,
escrituras que cuentan del cielo
de los cielos,
sus historias,
sus fundamentos,
de sus colinas ondulantes,
sus ríos danzarines,
riveras de arboledas vibrantes
que a su creador alzando sus ramas
le cantan,
sacudiéndolas
al ritmo de sus coplas.







Perspectivas luz,
prismas de colores,
de olores entrelazados,
tierra de vivientes increíbles,
relatos no de noches oscuras
tristes de soledad,
si no de días encantados,
iluminados por  la  santa ciudad
estacionada en los aires,
como colgando de hilos oros,
flota como astro vivo de
firmamentos,
iluminando pueblos,
mundos de tierras-planas,
cascadas, torrentes increíbles,
mares desbordándose a sus
cuatro costados,
obra de las manos del pintor creador,
colinas, valles y montañas,
jardines exuberantes,
flores hermosas que danzan de alegrías,
de olores, fragancias que rejuvenecen y refrescan los cuerpos, estampas de lo indecible,
como cantos de la diáspora de los huertos,
en dimensiones escondidas unas de otras,
cuentan las historias de sus tierras,
en los ecos de las cascadas de los ríos, llamándose a través de los tiempos y el espacio, en el recorrido de sus corrientes de aguas, labrando las piedras y rompiendo montañas, esculpiendo y embelleciendo sus dominios en su caminar, en su correr,
al deslizarse sobre sus riveras,
espuman de fragancia,
sus jardines llenos de vida
hermosean los contornos,
paraísos que a los cielos
exaltan dando gloria
a su creador.












Vengan  amados míos
os conjuro por el que
vive  para  siempre,
mundos de  colores y
de aromas os ofrezco
seres increíbles, reales
en la túnica del creador
obras de la maestria de
sus nobles manos.

Cual seria la temática,
de que os hablaría si me
pidieres discurrir de las
obras del que mora en
las alturas, aquel que esta
fuera del lienzo, pero que
aun el lienzo vive en el,

moviéndose desde adentro
y desde afuera de su obra,
en la cual a desbordado
sentimientos en caracteres,
moldeando sobre la tela
vida en ella, plasmando en
su obra testimonios de el
en cada drama de nuestras
vidas, misericordia en cada
pincelada, en cada uno de
sus trazos,
en todo y en todos...

Al que a su oído afine
y se de por escuchar de
mis relatos de universos
encantados, dimensiones
llenas de glorias, y a los
corazones que flamean de
gozo, expectantes de vivas
y encendidas palabras
de ventanales abiertos,
y cortinas corridas,
experiencias celadas,
epopeyas por florecer.
desgajándose desde estos
mis labios de cielos enamorados,
cantaría de odiseas como en
torrentes de aguas vivas,
alegres cascadas de relatos.

                             




Remontándome
a mis escapadas
en espíritu avivado,
edificando nuevas mentes
de lo invisible e intangible
para este cuerpo de barro,
revestido de cuerpos de ala tejidas sobre piel,
de pluma en plumas, de letra en letras y del Espíritu del eminente en ellas, de conciencia tejida con hilos de espíritu regenerado, estrenando mente nueva,
enviado fui a recorrer mundos,
cielos-dimensiones, tierras, ademas de
espacios vacuos unos y sin luz alguna, tierras-prisiones de los que son sombras sin lampara, ni fuego alguno en ellos que se regenere, carbones humeantes, condenados a extinguirse, a dejar de ser,
repasando días de vuelos de pájaro
a los cielos del reino celeste,
de rama en rama, de cielo en cielos
volando sobre tierras increíbles
del reino celestial,
de rama en rama
de cielo en  cielo,
volando sobre tierras
increíbles, en el espíritu regenerado
atravesando montañas y valles,
con la encomienda de compartir justicia-gracia legada
por misericordia,
por lo cual los portones celestes se me fueron abiertos,
camino al árbol de los mundos, con aroma de redimido por amor,
mis vestiduras prístinas en aceites de Espíritu-luz fueron lavadas,
como en un torrente de Espíritu-oleo, disuelto en aceites fui,
desde la coronilla de mi cabeza fui naciendo ojos a mi interior
al caminar de su oleo-rio, recorriendo mis entrañas,
mi espíritu vestido de ojos por dentro y por fuera,
en una experiencia indescriptible, difícil de transmitir,
miraba mi interior y mi exterior, por todos lados,
de manera que nada había oculto en mi,
todo era visible, nada era confuso,
podría hacer un paréntesis,
relatar como fue que llegue en esta ocasión hasta este lugar altísimo,
de las palabras que se me fueron confiadas allí, pero ya seria otro relato.
así de esta manera fui enviado a escalar el árbol, volaba en estos cielos,
observando sus ríos majestuosos, criaturas increíbles, llenas de colores,
de encantos y melodías que fluían de ellos, que jamas ni en sueños podría
haber imaginado,
unos hablaban, otras se comunicaban sin mover labios,
como si el viento mismo se prestaba ondulando sus movimientos
por los cuales se entendían, algunos eran semejantes, otros eran completamente
diferentes, era como una fiesta de cuerpos embellecidos, luego volando sobre
un impresionante océano de aguas azules, de vidrio sus
brillos, reflejos de espejos encantados,
sin abandonar la cercanía de la costa, me acercaba a unas
montanas de roca, y a la medida que mas me acercaba a ellas un sonido
fuerte, como estruendo de muchas aguas y a la vez una paz sosiega, tal
era el sentir de ese momento, divise una luz, como un reflejo a la lejanía,
al acercarme pude observar que era una edificación metálica, una asta
gigantesca con una  plataforma plana y circular en su cúspide,
cómo plato de metal bruñido, observaba su brillantez increíble, pero su
reflejo no molestaba  mi vista, esta se  encontraba como a unos trecientos
metros fuera de  la costa, se elevaba  a unos cuarenta metros de altura y a
a un poco mas de media milla de lo que me parecía ser algo que no podía
creer, aunque estaba enfrente de mi,
me encontraba en el  fin de los mares, estos caían en una poderosa e inimaginable
cascada...
De allí provenía un sonido rumoroso, fuerte, que escuchaba al acercarme
durante mi trayectoria, este lugar era los confines de este  mundo,
entendí que me encontraba en un planeta plano, me encontraba cerca de una
de sus orillas, cerca de sus cascadas colosales, llegue a la plataforma y me dispuse
a reposar, deleitándome de tan inusual y maravilloso espectáculo, deslumbrante, indescriptible,
a la vez inefable, de allí mi vista se perdía en un espacio azul jamás visto antes por mi,
en un espacio profundo he increíble, me repetía a mi  mismo bordes abismales,
me maravillaba al pensar a donde por el Espíritu del altísimo había ascendido,
estruendosos he iluminados confines, que tierras mas gloriosas.







En
deleites
por tan
hermoso panorama
observaba
criaturas, que como jóvenes pequeños
y grandes,
naturales de estas tierras cielos,
jugando se lanzaban a las aguas,
sin temor alguno al cercano torrente
y desborde gigantesco de sus cascadas, desde una rivera de  piedra  en  la montaña, de picada unos,
de pie otros, se lanzaban a las profundidades de ellas



en la rivera,
de roca plana
en sus orillas por
su parte mas baja,
habían muchos agujeros
en el piso de piedra mármol
de diferentes tonos y colores,
pozos de aguas termales
algunos bañados por las olas del mar
de azulejos y bronce resplandeciente,
la visión del lugar era
celestial, jóvenes todos y otros
semejantes a niños
se arrojaban a las aguas
otros corrían sobre la
rivera de mármol-piedra.
jugueteando entre ellos



Observaba criaturas de las
aguas todas con
sabiduría
e inocencia se
mezclaban
en el retozo.
al momento
me uní a ellos,
lanzándome de
semejante altura en
la cual me encontraba,
uniéndome al regocijo,
celebraban con alegría
y gran algarabía,
al momento me rodearon,
en lo azul increíble de estas
aguas, nos sumergíamos,
nadábamos junto a los que
parecían ser hombres delfines,
ademas de otras criaturas muy coloridas, note que
aun podíamos respirar bajo las
aguas, nada nos detenía,
reíamos, empujándonos
los unos a los otros,
nos perseguíamos
es mas tocábamos
las orillas de los
bordes abismales,
pero sus corrientes
huían de nosotros,
las aguas cobraban vida
y jugueteaban con nosotros,
se unían al deleitoso momento
eterno.




No había temor
alguno,
solo disfrutábamos
sin limites,
alegrías escondidas
solo manifestadas
en estos cielos,
como si cada cielo
tuviera una nueva
dimensión
de placeres
y sentires
jamás
conocidos
en la tierra
de los
durmientes
lógicos
a la planta
pero fuera
del árbol de
las hojas plumas..








Mis memorias ahora
despiertas en vivaces
colores de pigmentos
gloriosos de metales y
texturas sublimes, en
pinceladas y trazos solo
conocidas por la mano
del  que en mi traza,
lienzo me hizo,
el motivo de su obra en
mi el plasma y mi
memoria
se ensancha,
ya no duerme,
es vivaz y elocuente,
tejedor de alas me hizo,
y a morar ya no en tierra de dormidos ensueños y descuido de anhelos, pero en el tallo del árbol frondoso como de rama-injerto.

árbol invisible a la razón de barro
en tierra de vivientes y soñadores
ya dando abrojos, mi morada el estableció.













 






Las tierras
de los cuerpos-alas,
árbol gigante de
hojas plumas,
que se extiende
a lo alto,
a los cielos,
tus cielos o altísimo...
de rama en rama
portones se abren,
de rama en rama
nuevas plumas
ofrecen
para cada cielo
nuevas alas,
colores y medidas,
alas como cuerpos
que impulsan a entrar
al llamado de ven entra,
nuevos cielos y nuevas tierras…
.

De esta sana locura
no deseo ser sanado,
para venir a padecer
la enferma cordura...

Que me llamen loco
que así seré cuerdo,
que siendo de los
cuerdos en su simpleza.

Me niegue a mi de
la fantasía su alegría,
y el anhelo de esta mi
gloriosa alegoría..
Fin.




























Poetas y Odas nacieron alas.




El tiempo
corre
mas en mi
las costumbres
y muerte
se lían
la vida huye
el tiempo 

su espada
afila
y mis días 
cuenta
mis ojos
al cielo
gris alzo
no hay sol
ni luna
mas una eterna
nube 

oscura
el viento
como la vida
a escapado
cual ave
y no hay
mas aliento
en mi


//tomado de:  A la Mar en busca del tesoro perdido.









El tiempo
nada deja 
sin incluir 
en su libro 
de las vidas
se desliza silencioso
apresurado
mas tenue que
el viento
intangible 
pero real
corre como maquina
veloz
cual ser alado
con su aliento 
atraviesa vidas
cubriendo todo
sin descanso
tengo una cita
susurra al oído
corriendo
a través
de las cortinas 
de los días
apilando meses
archivando años






En mi
anclas hincadas a los pies 
de mi alma me sujetan
me hacen su esclavo

todo lo que hago
el tiempo lo mide por su largo
su ancho, luego lo pesa, lo suma
por altura mas profundidad
nada deja sin incluir en
su libro
eternamente adhiriendo genealogías
de lo ya ido, dramas, vidas
algunas conocidas, otras dormidas
pero todas escritas en sus libros.

He tratado de
alcanzarle ( al tiempo) y 
decirle llévame en tus alas
sobre ti alejado del espacio descansaría
mientras arrancaría alguna de tus plumas
con ellas escribiría de  ti
al llegar a tu palacio
situado en uno de los pináculos mas espléndidos
de las montañas de Dios,
también allí se encuentra la casa de los libros de la Vida
seria el hombre mas feliz
de entre los lectores
y entre los pórticos seria el mas elocuente narrador
me acercaría a los ventanales y en alta voz leería de los anhelos mas íntimos
y honrados del enamorado dando a conocer lo dulce del primer beso, el 
sentimiento del primer rose del casto joven en su primer amor, y la 
cascada de sentimientos derramados en poesía, algunas en el 
silencio y otras a gritos, risas con lagrimas mezcladas de 
alegría y de nuevo narraría de los días y de sus 
colores, de los vientos, de las lluvias 
refrescantes, del arco iris, de los
majestuosos arboles y sus
frutos, de la tierra y de
sus jardines, colores
y fragancias
de los ríos y  mares azules, 
y como nos inspiran a amar 
sin malicia


Discurriría acerca de los cielos, sus 
celajes, de sus habitantes emplumados, extendiendo sus alas al amanecer 
de los días
hacia las alturas y hacia 
Dios alzando sus cantos en
los albores de los nuevos días,
no olvidaría
historias de los 
grandes
héroes
de todos
los tiempos
sus grandiosas hazañas 
y de esos lugares maravillosos
de sus pomposas fiestas
me detendría, haría una pausa
al narrar de poetas, su musa
de las princesas y las reinas de sangre
roja, de la belleza en la tierra
de las almas y de sentimientos
de infantes, en su dulzura al mirar
escudriñaría los libros mas grandes y aun los mas
chicos, hablaría de los hombres de espíritu libre y 
sublime, de cuerpos fatigados, castigados por los 
anhelos, afanes ensartados en sus carnes

Escudriñaría acerca de los sabios de todos los tiempos
bajo el sol y sus anécdotas, aun del necio declararía
hablaría de la abundancia del  corazón, y de nuevo
del trovador y de los días de odas, de alegrías
de melancolías, de sus dulces y a veces amargos cantares
de sus risas, y de sus llantos, de sus mejillas húmedas, de sus
letras de ensueños, fantasías y visiones, hechizos y encantos, y de 
sus lenguas alimentando al hambriento de palabras vivas, letras creando
estados y pariendo naciones, a martillo, cincel de estilete y tinta rompiendo cadenas además de historias escondidas por aquellos que se mueven tras las cortinas de las culturas, costumbres y alcurnias

Versaría de los mas bellos cuentos, departiría de los amores solapados, de romances bajo fuego y de versos nacidos en amores prohibidos, dejaría lugar para aquellos amores tristes oscurecidos, haría derramar algunas lagrimas con ellos, me detendría al narrar acerca de los primeros amores, los que no se borran
de los amores en inocencia, por que son puros...

Entonces de relato y lectura, y del Espíritu en las letras, quizás discerniría  que el amor a la inocencia la hace eterna
Entonces desde lo alto, un prodigio de los cielos, manos extendidas soltarían mis amarras
Diría, el tiempo corre, y no es mas, ya se aleja
inocencia en espíritu recibí, justificado soy
por aquel que del amor y del inocente Padre es
Las costumbres y la muerte
no tendrán mas fuerza sobre mi
la vida, en el espíritu inocente, en el amor encontró su aliado
El tiempo y el espacio quedaron atrás
mis días no cuenta mas
a los cielos abiertos alcé mi ser, no hay sol, ni luna
mas la luz se encuentra en mi, ya mora en mi
las nubes se disipan, y cual aliento de eternidad, el viento sopla
mis velas impulsa 


Mi salvador
como águila 
es sobre
mi, 
de la red 
del cazador
mi alma cual 
ave escapo
me rescato... Libre soy

Las letras
con amor
nacen 
espíritu
rompen
cadenas
















Los pajaros



Aves que en
mi jardín
fragante de

color florido,
de luz y de 

sol se divierten,
Niña de mis flores, 

de miel dulce, colores 
y aroma, rojos sus labios
embellecidos.




 
  

Pájaros que sobre los vientos 
fugaces volarían, a sus brazos 
sinceros empujarían, hacia tierra, 
y hacia el cielo sus alas batirían…


Niña de mis amores ríe, corre…
despliega tus brazos, que de un
beso, libre serias, las aves volando

se marcharían.



Dejadles ir le diría, que broten
a la mañana sobre el grano y la
flor del nuevo día.
pajarillos juguetones, un
beso de libertad al día nuevo
a mi amada exigirían.



Risueño, a su balcón le llamo
niña! desde el jardín de los
jacintos le llamo, de amores
lleno, libre le canto, ven niña! 

de flor en flor una oda levanto.


Allí en el jardín de los olores,
envueltos en nuestros brazos la
luna nos daría su luz y la neblina
nos arroparía,
le daría un beso,  ella miraría a
mis ojos, la cubriría con mi pecho



Bajo el refrescante rocío, cubiertos
de flores y olores, diadema sobre
mi niña serian los destellos del alba
descubrirían en ella una lagrima,
mas sobre mi los pájaros…












Hoy he pensado en ti…

Hoy he pensado en ti…
como todos mis días me he
vuelto a enamorar
aunque tu estes mas distante
que el ayer,  mi corazón quizás
no resista al deseo de tenerte
mas cerca de mi, ya mis
pupilas se han  nublado, corre
lluvia sobre mis mejillas.


Hoy he vuelto a pensar en ti
me he dicho despierta hombre
levántate que le he escuchado
decir mi amado duerme de ya
mucho, no despierta, yo pienso,
si duermo, mis sueños eres tu.


Hoy he vuelto a pensar en ti
he sentido vida, fuego en mis
venas, ya el sentimiento en la
sangre se a desbordado…ese
sentir como nube empujando
me ha descubierto,
mil palabras se arremetieron a
una a mis labios, solo tres se
afirmaron...
Yo te amo!



Luego un silencio,
un suspiro profundo, una garganta adolorida
un pecho hinchado al detener el flujo de versos
escondidos, guardados, que te llaman, entre risa
lagrimas y deseos, mi corazón vibra al escuchar
de mis labios al eco del llamar de tu nombre.



Me doy animo, afinó oídos...
despierto ojos,  eres bella, digo
hermosa, toda deleitable, siento
un torrente de placer, mis vena
se alteran, mi respiración es mas
rápida, mi  cuerpo te percibe,te ve
cubro mis sentires, sonrío,
de nuevo digo niña bonita, mujer
Hoy he vuelto a pensar en ti!

















Para ti dulce Rosalba!

¿Que si…?


                                                                                                                                                          

¿Que si... Cada día trajera  memoria de un
ayer, sueño de ese día?
Envueltos en volvieres y despertares a mañanas
nuevas con diferentes memorias.

¿Que si... Cada día es un nuevo despertar?
Siendo así una nueva memoria de lo que pudo
ser y jamás fue.

¿Que si... Fuésemos despertados a la verdad?
Pensaríamos como vivir cada día si mañana no
hubiese memoria de este.

¿Que si... Cada despertar es la búsqueda de la
perfección?
En cada acostarse y levantar, en cada dormirse
y despertar hasta encontrarla.

¿Que si...  Encontráramos la perfección?
Rebosaríamos de alegría al despertar,
recordando todos esos días idos con sus
memorias.

¿Que si... Todas esas memorias fuesen
vidas reales?
Abastados caminos escondidos del hombre
que están guardados en la mano de Dios.

¿Que si... Creemos a la revelación?
Nos despertaríamos siendo no como creemos
ser pero totalmente diferentes, otras criaturas.

¿Que si...  tan solo nos acostamos ayer y
ahora despertamos?
Zambullidos en un dormir, en un zas,
despertamos y somos seres de luz en un
mundo jamás idealizado por hombre alguno.

¿Que si... No creemos a la revelación?
Al despertar dejaríamos de ser, y no habría
memoria alguna y nadie nos recordaría, y
jamás hubiésemos existido...

 







Nada nuevo bajo el sol











Montes despiertan en luz
aurora drama de cortinas
amaneceres a sol efímero
días en cunas renaciendo

Tesoro de frutos pasados
vestimentas del nuevo día
futuro que no razonarían
alimento del viejo árbol

Bajo el sol de los naturales
hay tesoros, ecos ocultos
recuerdos que ya duermen
caprichos idos del volver

Habrá que soñar gimiendo
rebelando poesías al día
sueños de nuevos anhelos
nuevas simientes en mies.