Poetas y Odas nacieron alas.




El tiempo
corre
mas en mi
las costumbres
y muerte
se lían
la vida huye
el tiempo 

su espada
afila
y mis días 
cuenta
mis ojos
al cielo
gris alzo
no hay sol
ni luna
mas una eterna
nube 

oscura
el viento
como la vida
a escapado
cual ave
y no hay
mas aliento
en mi


//tomado de:  A la Mar en busca del tesoro perdido.









El tiempo
nada deja 
sin incluir 
en su libro 
de las vidas
se desliza silencioso
apresurado
mas tenue que
el viento
intangible 
pero real
corre como maquina
veloz
cual ser alado
con su aliento 
atraviesa vidas
cubriendo todo
sin descanso
tengo una cita
susurra al oído
corriendo
a través
de las cortinas 
de los días
apilando meses
archivando años






En mi
anclas hincadas a los pies 
de mi alma me sujetan
me hacen su esclavo

todo lo que hago
el tiempo lo mide por su largo
su ancho, luego lo pesa, lo suma
por altura mas profundidad
nada deja sin incluir en
su libro
eternamente adhiriendo genealogías
de lo ya ido, dramas, vidas
algunas conocidas, otras dormidas
pero todas escritas en sus libros.

He tratado de
alcanzarle ( al tiempo) y 
decirle llévame en tus alas
sobre ti alejado del espacio descansaría
mientras arrancaría alguna de tus plumas
con ellas escribiría de  ti
al llegar a tu palacio
situado en uno de los pináculos mas espléndidos
de las montañas de Dios,
también allí se encuentra la casa de los libros de la Vida
seria el hombre mas feliz
de entre los lectores
y entre los pórticos seria el mas elocuente narrador
me acercaría a los ventanales y en alta voz leería de los anhelos mas íntimos
y honrados del enamorado dando a conocer lo dulce del primer beso, el 
sentimiento del primer rose del casto joven en su primer amor, y la 
cascada de sentimientos derramados en poesía, algunas en el 
silencio y otras a gritos, risas con lagrimas mezcladas de 
alegría y de nuevo narraría de los días y de sus 
colores, de los vientos, de las lluvias 
refrescantes, del arco iris, de los
majestuosos arboles y sus
frutos, de la tierra y de
sus jardines, colores
y fragancias
de los ríos y  mares azules, 
y como nos inspiran a amar 
sin malicia


Discurriría acerca de los cielos, sus 
celajes, de sus habitantes emplumados, extendiendo sus alas al amanecer 
de los días
hacia las alturas y hacia 
Dios alzando sus cantos en
los albores de los nuevos días,
no olvidaría
historias de los 
grandes
héroes
de todos
los tiempos
sus grandiosas hazañas 
y de esos lugares maravillosos
de sus pomposas fiestas
me detendría, haría una pausa
al narrar de poetas, su musa
de las princesas y las reinas de sangre
roja, de la belleza en la tierra
de las almas y de sentimientos
de infantes, en su dulzura al mirar
escudriñaría los libros mas grandes y aun los mas
chicos, hablaría de los hombres de espíritu libre y 
sublime, de cuerpos fatigados, castigados por los 
anhelos, afanes ensartados en sus carnes

Escudriñaría acerca de los sabios de todos los tiempos
bajo el sol y sus anécdotas, aun del necio declararía
hablaría de la abundancia del  corazón, y de nuevo
del trovador y de los días de odas, de alegrías
de melancolías, de sus dulces y a veces amargos cantares
de sus risas, y de sus llantos, de sus mejillas húmedas, de sus
letras de ensueños, fantasías y visiones, hechizos y encantos, y de 
sus lenguas alimentando al hambriento de palabras vivas, letras creando
estados y pariendo naciones, a martillo, cincel de estilete y tinta rompiendo cadenas además de historias escondidas por aquellos que se mueven tras las cortinas de las culturas, costumbres y alcurnias

Versaría de los mas bellos cuentos, departiría de los amores solapados, de romances bajo fuego y de versos nacidos en amores prohibidos, dejaría lugar para aquellos amores tristes oscurecidos, haría derramar algunas lagrimas con ellos, me detendría al narrar acerca de los primeros amores, los que no se borran
de los amores en inocencia, por que son puros...

Entonces de relato y lectura, y del Espíritu en las letras, quizás discerniría  que el amor a la inocencia la hace eterna
Entonces desde lo alto, un prodigio de los cielos, manos extendidas soltarían mis amarras
Diría, el tiempo corre, y no es mas, ya se aleja
inocencia en espíritu recibí, justificado soy
por aquel que del amor y del inocente Padre es
Las costumbres y la muerte
no tendrán mas fuerza sobre mi
la vida, en el espíritu inocente, en el amor encontró su aliado
El tiempo y el espacio quedaron atrás
mis días no cuenta mas
a los cielos abiertos alcé mi ser, no hay sol, ni luna
mas la luz se encuentra en mi, ya mora en mi
las nubes se disipan, y cual aliento de eternidad, el viento sopla
mis velas impulsa 


Mi salvador
como águila 
es sobre
mi, 
de la red 
del cazador
mi alma cual 
ave escapo
me rescato... Libre soy

Las letras
con amor
nacen 
espíritu
rompen
cadenas
















Los pajaros



Aves que en
mi jardín
fragante de

color florido,
de luz y de 

sol se divierten,
Niña de mis flores, 

de miel dulce, colores 
y aroma, rojos sus labios
embellecidos.




 
  

Pájaros que sobre los vientos 
fugaces volarían, a sus brazos 
sinceros empujarían, hacia tierra, 
y hacia el cielo sus alas batirían…


Niña de mis amores ríe, corre…
despliega tus brazos, que de un
beso, libre serias, las aves volando

se marcharían.



Dejadles ir le diría, que broten
a la mañana sobre el grano y la
flor del nuevo día.
pajarillos juguetones, un
beso de libertad al día nuevo
a mi amada exigirían.



Risueño, a su balcón le llamo
niña! desde el jardín de los
jacintos le llamo, de amores
lleno, libre le canto, ven niña! 

de flor en flor una oda levanto.


Allí en el jardín de los olores,
envueltos en nuestros brazos la
luna nos daría su luz y la neblina
nos arroparía,
le daría un beso,  ella miraría a
mis ojos, la cubriría con mi pecho



Bajo el refrescante rocío, cubiertos
de flores y olores, diadema sobre
mi niña serian los destellos del alba
descubrirían en ella una lagrima,
mas sobre mi los pájaros…












Hoy he pensado en ti…

Hoy he pensado en ti…
como todos mis días me he
vuelto a enamorar
aunque tu estes mas distante
que el ayer,  mi corazón quizás
no resista al deseo de tenerte
mas cerca de mi, ya mis
pupilas se han  nublado, corre
lluvia sobre mis mejillas.


Hoy he vuelto a pensar en ti
me he dicho despierta hombre
levántate que le he escuchado
decir mi amado duerme de ya
mucho, no despierta, yo pienso,
si duermo, mis sueños eres tu.


Hoy he vuelto a pensar en ti
he sentido vida, fuego en mis
venas, ya el sentimiento en la
sangre se a desbordado…ese
sentir como nube empujando
me ha descubierto,
mil palabras se arremetieron a
una a mis labios, solo tres se
afirmaron...
Yo te amo!



Luego un silencio,
un suspiro profundo, una garganta adolorida
un pecho hinchado al detener el flujo de versos
escondidos, guardados, que te llaman, entre risa
lagrimas y deseos, mi corazón vibra al escuchar
de mis labios al eco del llamar de tu nombre.



Me doy animo, afinó oídos...
despierto ojos,  eres bella, digo
hermosa, toda deleitable, siento
un torrente de placer, mis vena
se alteran, mi respiración es mas
rápida, mi  cuerpo te percibe,te ve
cubro mis sentires, sonrío,
de nuevo digo niña bonita, mujer
Hoy he vuelto a pensar en ti!

















Para ti dulce Rosalba!

¿Que si…?


                                                                                                                                                          

¿Que si... Cada día trajera  memoria de un
ayer, sueño de ese día?
Envueltos en volvieres y despertares a mañanas
nuevas con diferentes memorias.

¿Que si... Cada día es un nuevo despertar?
Siendo así una nueva memoria de lo que pudo
ser y jamás fue.

¿Que si... Fuésemos despertados a la verdad?
Pensaríamos como vivir cada día si mañana no
hubiese memoria de este.

¿Que si... Cada despertar es la búsqueda de la
perfección?
En cada acostarse y levantar, en cada dormirse
y despertar hasta encontrarla.

¿Que si...  Encontráramos la perfección?
Rebosaríamos de alegría al despertar,
recordando todos esos días idos con sus
memorias.

¿Que si... Todas esas memorias fuesen
vidas reales?
Abastados caminos escondidos del hombre
que están guardados en la mano de Dios.

¿Que si... Creemos a la revelación?
Nos despertaríamos siendo no como creemos
ser pero totalmente diferentes, otras criaturas.

¿Que si...  tan solo nos acostamos ayer y
ahora despertamos?
Zambullidos en un dormir, en un zas,
despertamos y somos seres de luz en un
mundo jamás idealizado por hombre alguno.

¿Que si... No creemos a la revelación?
Al despertar dejaríamos de ser, y no habría
memoria alguna y nadie nos recordaría, y
jamás hubiésemos existido...

 







Nada nuevo bajo el sol











Montes despiertan en luz
aurora drama de cortinas
amaneceres a sol efímero
días en cunas renaciendo

Tesoro de frutos pasados
vestimentas del nuevo día
futuro que no razonarían
alimento del viejo árbol

Bajo el sol de los naturales
hay tesoros, ecos ocultos
recuerdos que ya duermen
caprichos idos del volver

Habrá que soñar gimiendo
rebelando poesías al día
sueños de nuevos anhelos
nuevas simientes en mies.





La nota del ángel





El día llegaba  a su fin,
ya el sol estaba por ocultarse,
me dirigía a casa luego de haberme
detenido en un café,
y cruzar unas palabras amigables
con una joven afroamericana,
de aspecto muy agradable,
por cierto al retirarme
ella extendió su mano
y con ella una nota,
me despedí,
brotaba de ella
una sonrisa
muy atractiva,
le sonreí
y me aleje.



Todo ese día me había sentido como
si estuviera esperando la visita de alguien,
sin saber quien, así llego la hora del descanso,
luego después de un baño me retire a mi alcoba,
trataba de leer, pero ese sentir como de expectativa
dentro de mi no me permitía poner atención a la lectura,
sentía que era algo agradable, especulaba, luego meditaba.


No alcanzaba a entender la razón
de ese sentir
trataba de dormir, pero mi
corazón se estremecía,
era una noche saturada de una expectativa
que no discernía, llena de sentimientos
encontrados, al cerrar mis ojos,
sucedió algo inesperado
fue como si otros ojos se
habrían al mismo tiempo.


Me quede inmóvil,
miraba mi cuarto,
no había cambio alguno,
era el mismo y mi mente
aun deseaba repasar mis
sentimientos acumulados,
ya deliraba en ellos,
volar quería y a los cielos
remontarme,
esos eran mis deseos,
mas en mi cama mi cuerpo
inerte y mis pensamientos
agitados afluían.



Luego escuche un sonido suave
y profundo
como el del sonar de un cuerno,
a la distancia, luego el sonido fue
acercándose, el sonido ascendía
y parecía que me llamaba,
mis pensamientos se detuvieron
por un instante cesaron,
y mi atención fue total,
un calor abrasador, pero agradable
me envolvió,
como un abrazo de una madre a su
hijo.


Al momento fui lleno de amor,
trate de voltear mi rostro,
fue imposible,
solo mi vista movía, de un lado a otro
de repente observe a un personaje
vestía de una camisa color celeste
y se acercaba  a  mi ,
luego una mano,
vi que se extendía
hacia mi
y al momento mis ojos humedecidos,
por ese sentimiento tan afable,
sin poder explicármelo
lagrimas comenzaron
a brotar


Esa mano
fue tomando
consigo cada lagrima
sin dejar caer una de mi
rostro al piso,
mi alma era consolada
luego escuche su voz,
entre llanto mezclado
con sentimientos
enternecidos
y como si fuese una
melodía
mi nombre El llamo,
hasta tres veces le
escuche,
yo reía fascinado,
y lloraba de alegría,
la voz mi nombre.
repetía.






Yo te amo me decía
y de nuevo mi nombre
llamaba,
como en una nube de amor
envuelto me encontré,
yo dije eres tu Señor ?
el volvió a decirme yo te amo,
me tomo de las manos, al momento
me encontré saliendo de casa,
volaba y sentía el viento en mi rostro
soñaba, no lo se,
sobre los cielos como águila volaba.

Como en visión nocturna,
avivado en luz, aquella noche
había nacido al espíritu,
y estaba revestido como del fruto
enriquecido de una  simiente nueva,
me miraba, era increíble,
era un nuevo día,
un amanecer eterno jamás soñado,
volaba entre colinas y montes verdes
jardines y glorietas en ellas.



Entre cantos y lenguas de fuego,
lleno de alegrías danzando me encontré
en medio de otros seres similares a mi,
dando alabanzas de agradecimiento y saltos
de regocijo,
 y como viendo al invisible,
 en mi espíritu meditaba,
 mirando el crepúsculo
de un despertar a la mañana
de las edades.

Escuchaba el llamado de las cascadas,
que repetían una a otra ansiosamente
ven , oye al eco de los tiempos,
 al génesis y a las promesas,
tesoros guardados,
escondidos,
responde me decían y sueña,
visiona y observa,
por amor al que amor
primero os dio,
escudriña me decían.

Desde el inicio de la vida
hasta el anochecer os conoció,
El es el que por amor se levanto,
desde el ocaso hasta el amanecer
de vuestras vidas os guardo,
las cadenas rotas son, libre eres,
vuela, el tiempo no es mas, sueña
y despierta, levanta el vuelo,
no hay mas distancias,
no mas fronteras.



Desde el cielo a los cielos y desde
los cielos de los cielos al cielo, mira
y escucha sustancias y palabras indecibles,
duerme y despierta a ensueños de eternidad
y de nuevos amaneceres, libre eres, y de nuevo
escuche  mi nombre y a la voz decir yo te
engendre hoy, yo te amo
y mis ojos se abrieron,
desperté.






Era una mañana llena de sol, de luz
y en mi corazón había un fuego que
no se apaga, escuchaba  de las aves
su trinar al son  del viento ululando
por mi ventana, como nunca antes
le había escuchado, todo me pareció
nuevo, sonreí, mi rostro se encontraba
iluminado, me sentía aun sumido en
éxtasis de alegría, y agradecimiento.









Entonces recordé la nota
que la joven había depositado
en mis manos la noche anterior,
la busque, y ella había escrito un
pasaje bíblico era:
Apo. 7:17  porque el Cordero que está
en medio del trono los pastoreará, y
los guiará a fuentes de Aguas de vida;
y Dios enjugará toda lágrima de los ojos
de ellos.







Jamás me
Había
Sentido
Tan lleno
De vida,
Amante
Y amado
Como
Aquella
Mañana de
Mis amaneceres…
































No dejemos de soñar..



Un dormir,
un despertar,
el día de hoy
fue y el mañana
será,
habrá que soñar
el nacimiento
del día nuevo
que al alba su
canto dará.

Auroras de luz
en aumento
hasta ver los días
renacer dando a
cuna vidas nuevas
dejando atrás
tinieblas,
lo muerto
y lo
efímero,
a lo nuevo,
al despertar.

Las riquezas
de la vida de ayer
y de hoy
con cada amanecer
serán frutos
del nuevo árbol,
recreadas,
nuevos anhelos
de amaneceres eternos.

Soñemos,
y el día nuevo
vendrá, entonces
seremos despertados,
no olvidemos soñar…



Un canto a los niños..

Creciendo voy, como torre, pujante
traspasando nubes, con vista al cielo
y al horizonte,  como el faro soy.






De luz mis alegrías mil y mi sonrisa
desnudando arrecifes de tristezas y
lloros encantados.

Clamo..!! no me detengan, que como tren veloz a mi destino marcho, caigo me levanto, inocente me
                    muevo, soy pujante.

 Entiendo y aprendo, descubro los caminos y los
   collados ya ocultos, venzo las alturas y en el
           camino conquisto corazones.






Niño soy me dicen y ejercitar la palabra y el  
entender de ella es mi reposo, alzo mi cabeza 
 y mi vista extiendo, me lanzo en mis
 primeros pasos.


Como el ave en su primer vuelo, cachorros en
caza nocturna, todo me es nuevo, clamo, grito!! 
no me detengan, que como tren veloz a mi 
destino voy...

Y para no quedarme sin un relato de esas lluvias en nuestra tierra...



Recuerdo esa noche y a este mi amigo Rafael, vecino, de una de las familias conocidas por nosotros de apellido Campos, muy estimado,
de un buen carácter, avivado, a la misma vez
una persona de mucha gracia y de muy
agradable conversación, hermano mayor de
uno de mis mas cercanos amigos.





Esa noche nos encontramos
en San Salvador esperando el autobús para la ciudad de Apopa, Una de
las ciudades aledañas a San Salvador,
apenas a unos doce (12) Km. de distancia sobre la carretera troncal del norte y a unos (50)
minutos por el trafico, pero ya eran pasadas las nueve de la noche.

Era tiempo de lluvias esa noche era literal el dicho de llueve a cantaros"  ya en las calles de San
Salvador habíamos recibido buena parte de esa torrencial lluvia y nuestras ropas se encontraban
empapadas, habíamos entablado una conversación
muy amena y tan agradable era que prácticamente
habíamos hecho que el tema nos arropara.

 No nos incomodaba la lluvia de ninguna manera, en el Salvador las lluvias difícilmente son frías, mas bien son frescas y agradables, pero en si un torrente increíble de agua, parecía que los siete cielos se habían desbordado, las avenidas eran verdaderos ríos, mucha gente corría de un lugar
a otro tratando de cubrirse.

Muchos taxis se deambulaban tomando pasajeros, todavía había bastante actividad en el centro como solíamos llamarle a la zona comercial, al fin nuestro autobús apareció y listos para abordarlo, ya habiéndonos acomodado en el, algo me llamo la atención, que aunque conociendo a estos motoristas de las rutas de autobuses como son de intrépidos, que entre mas difícil y complicado se les haya hecho el conducir por lo que sea, mas velocidad le dan a las maquinas.


En esta ocasión, no se si por el tema que era Dios, o por los cantarazos de agua, quizás les nublaba y no visualizaban bien la carretera,
pero increíble este motorista manejaba con precaución, y nuestra platica continuo hasta
llegar a la ciudad, ya en la ciudad de Apopa, parecía como si la lluvia se había trasladado 
nos seguía, la cosa fue que bajamos del autobús
y nos tocaba caminar unos 15 minutos mas hasta llegar a la colonia de nuestra residencia.


Así emprendimos nuestro caminar y con ella nuestra bulliciosa platica, reíamos y nuestras voces resonaban con ganas, los perros aullaban
otros latían al escucharnos, pasábamos por el parque y frente a la iglesia, cerca de la farmacia
del pueblo, así se llamaba la farmacia o botica, la ciudad ya dormía.




De esa manera íbamos avanzando, salíamos de
la ciudad y entramos a un tramo de campo
entre ella y nuestra colonia, y comencé a relatarle
a mi amigo Rafael lo que me había sucedido un
cierto sábado caminando por ese mismo lugar, recordaba como se me había aparecido un sujeto saliendo de las sombras desde un terraplén de
piedra y tierra, con abrigo largo oliendo a alcohol,
ebrio y me acusaba de haberle tomado un su caballo reíamos con mi amigo, pero que ocurrencia

El aspecto de este sujeto me pareció al de una
persona del área rural, alto y fuerte, mas bien me pareció de aspecto militar, y de igual manera muy tosco, nada de agradable o amable como los
naturales de esas áreas suelen ser, de repente desenfundo un arma con la que me apuntaba y no paraba de repetir lo del caballo.

Yo me ofrecí para ayudarle a encontrarle y de
 alguna manera llevarle hasta el puesto de guardia,
en esos días era muy peligroso caminar por senderos no muy habitados por causa de  la guerra
civil que se encontraba en su apogeo, luego apuntándome con su arma me decía que me
introdujera por el bosque cercano a un río que ya le conocía, y pensé, este me va a matar!

Entonces cobrando valor trataba de hacer tiempo hablando y de  mantener su atención, no
moverme de allí, sabia que en unos minutos los feligreses de una de las iglesias  evangélicas de
ese lugar iban a comenzar a llenar esa calle solitaria, y dicho y hecho con el primer grupo que
pasaba yo aun diciéndole a este sujeto no se preocupe yo le mando un par de guardias para que
le ayuden, me escabullí.


mezclándome en medio con los hermanos feligreses, me retire con el grupo
ya respirando me decía gracias a Dios no
sentí temor, pero mis piernas comenzaron
a temblar un poco, dándome prisa por llegar recuerdo que recuerdo que quería abrir la
puerta de la casa, para entonces el temor había descendido en todo mi cuerpo.

No entendía por que la llave no me servia
hasta  que alguien por el ruido que hacia abrió
la puerta y sorpresa yo empujando para entrar..
y ella sorprendida me preguntaba que hacia yo con su puerta y que era lo que deseaba...

Yo pensaba, que hacia mi vecina en casa, con las luces
ya apagadas y en ropa de dormir, entonces como por
arte de magia, en mi mente, todo comenzó a tomar
su lugar y me di cuenta que esa no era mi casa
me había equivocado, me reí como un loco, y me
disculpe, luego le  relate  lo  que me había acontecido
me ofreció un café, pero decidí ir a casa.

De regreso con mi amigo y a nuestra compañera la lluvia, después de este paréntesis que nos sirvió para alabar a Dios
por guardarnos en el camino, continuamos hasta llegar a
nuestro destino queríamos terminar el tema y curioso no hallábamos como hacerlo.

Nos quedamos bajo la lluvia a mitad de calle y al final de ella
que nos separaba a uno a la izquierda y el otro hacia la derecha, fueron cinco minutos mas de lluvia, conversación, truenos y relámpagos, así como son las lluvias en mi país, al final cada quien tomo su rumbo, nunca olvide esa noche, esa tormenta, y el tema de nuestra conversación que era de tan alta estima, que ni el temor ni las centellas, ni aun los cantarazos de agua pudieron con ella, que noche para vivirla de nuevo...



Que ven tus ojos?


Que ven tus ojos,
a mi alma pregunto,
mi corazón da un
salto, mi alma
inquieta enmudece,
mi mente escudriña,
abriendo los espacios
bañados en colores, que oscurecidos se cierran como

telon de teatro, piensa me digo,
replica no hay,
entonces una puerta rechina al abrirse, luego
resuena un portazo la casa,sus salones,
mi mente oscurecida se estira por todos sus angulos
como si garfios la hubieran sujetado y la dilataran desde
todos sus extremos hasta rasgarse y romperse en mil…

Que ven tus ojos
pregunto a mi alma
un temblor agita mis sentidos
veo una luz! exclama mi alma!
ya mi corazón se agita, por mi cuerpo corren
gotas de sudor frío.

Una ventana aparece,
se abre, me acerco a
ella, atisbo,..
reconozco una mano,
espera! también ven
 una flor roja,
y en un grito
prorrumpo diciendo!
veo los cielos abiertos!

Luego, mi alma moviéndose desde un extremo a otro exclama imposible no hay puertas, me detengo, no hay paredes, solamente de manera misteriosa, sostenida en el espacio de mi mente esa ventana abierta y su luz, como desvariando mi mente irrisoria exhala un  grito de alegría al observar esos cielos abiertos…


Que ven tus ojos pregunto, y
respondo libertad!



Luego escucho una voz, que
dice, joven, escuche que son diez centavos, alguien me empuja,
mucha gente camina de un lado a otro, la voz del niño
resuena en medio del estrepitoso sonido
de la ciudad nuevamente al ofrecerme un
clavel rojo, y me dice…Son diez centavos, le tomo y le doy unos centavos más y continúo mi camino por la ciudad.

El día es lindo y hay viento, sujeto mi sombrero para no perderle y con una sonrisa dibujada
en mi rostro doy gracias a Dios, alejándome, caminando por las calles me decía a mi
cuanto trafico, será por la hora, y con mi clavel rojo sonriendo entre la gente, libre, me alejo.
desapareciendo entre las avenidas...