corramos libres en el campo



Hubo un tiempo
en el cual correr libre
por la campiña era mi
deleite,
el recorrer la floresta
bajo el azul del cielo
brillante,
admirando las hojas
de los árboles,
sus múltiples tonos
de pigmentos en colores
y tiernos frutos dulces,
jardines del edén,
arboleda exótica,
silvestre,
panorama henchido
de armonía.


Entre estos tantos colores que
observaba, a mis sentidos se rendían
raudales de esencias en aromas que el viento
soplaba esparciendo, son bálsamos al alma me decía, me envolvían; por los senderos vestidos
de magia, gloriosos paisajes, mi imaginación,
mi fantasía unidas al unísono libre fluían.

El ejercitar era una de mis pasiones, correr
libre atravesando campo, bajar a las fuentes
de agua, a los nacimientos, de la roca beber luego correr siguiendo la brecha a la par de
los ríos, sin detenerme, hacia arriba, y luego hacia bajo, acelerando el paso por los llanos
los montes atrás dejaba.


A través
de las siembras, sus milpas
y sus oscilantes cañaverales,
sus tierras de surcos llenas,
sobre la hojarasca y grama verde
y de oro sus colores mis pies plantaba,
escuchaba el aleteo en medio de los arbustos
corría, levantaba a mi paso parvadas de
aves, pájaros alzando el vuelo, en su
gorjear corre me decían, corre
libre, parloteaban.


Aspiraba el fresco de la campiña, me sentía
renovado en ella, causaba un gozo dentro
de mi inefable, apreciaba la vida en su
fluir, de los ciclos de la tierra, y
todo aquello que en ella
respiraba, la libertad
en la naturaleza me contagiaba,
me abrumaba su armonía, corría
no me detengo, no me cansare.

Con el sol luego ya poniéndose, atravieso
las siembras y las milpas amarillas,
mazorcas ya dobladas, listas para
la pizca y temporada de cosecha,
llegaba al ranchito, aquella casa
de adobe, madera y paja
allí mi sed colmaba con el agua
refrescante del cántaro de barro,
sin que antes un saludo de bendito !
recibiese en señal noble de un bien venido.


El sembrador, el campesino, los hijos de la heredad
y del pan de la tierra que en paz me  reciben,
dando gracias y retornando el gesto saludo
y mis pasos al camino dirijo,luego de un
largo respiro, el olor de la madera, el
café secando, el olor a canela,
retoma al aroma de las
frutas en el aire.




Mi aliento recupero y mi alma es remozada,
mi oído esta sensible y atento percibe el
son y el parloteo del pájaro, el come
semilla y al rumor de la caída de
las aguas en la cascada mi
vista exaltada
al exuberante
panorama se
deleita en
árboles crujiendo,
meciéndose
en danzas y el
azul cielo por
cubierta.

Árboles que en su arrebato por la fuerza
del  viento, parecían impulsarme, corre,
decian y no te detengas, impulsado a
ejercitar, no tan solo me inspiraban
por causa del músculo y la pierna,
pero por mi mente y mi alma, a
si achispado corría y cantaba
junto al pájaro hermano
que mis pasos
acompañaba.

Dando trinos de rama en rama jugueteaban y
 me decían corramos y me llamaban
a correr, de la cascada al río, sus corriente
insinuaban corramos y al viento el silbo de
mi corazón, en alegría ardiendo, corriendo,
soñando,
ya viviendo, por el camino pensaba,
alegre meditaba, corriendo al ritmo,
en armonía, el corazón y el
respirar mis pasos y
saltos producían, el peso de mi
torso sobre mis piernas descansaba
en buena simetría se movían, corría como
el viento enlibre desafío, el cansancio ya pasando,
vivas fuerzas recibo y pensamientos claros redimo,
el correr a mis piernas confío.




Le platicaba a la tierra del sendero y así me respondía:
corramos le decía a mis pies, he
impulsándome en mi carrera, veloz
al viento mi canción de vida entregue,
la tarde tocaba y las sombras arribaban,
yo corría en bajada desde la colina a casa
ya me acercaba, feliz respiraba ya en paz, ya sosiego.


Yo hermano
de la montaña,
del río, el viento
y de la hojarasca,
de la tierra,
del pájaro, el labrador
de la tierra, el campesino.

Mañana
nuevamente
ligados a la vida,
mi cuerpo y mi alma
despiertan en cantos animados
alegrémonos hermanos, uno seremos
libres de nuevo juntos correremos .
























No hay comentarios:

Publicar un comentario

No olvides dejar tu comentario...